martes, 12 de diciembre de 2017

EN BUSCA DEL PERDON Y LA DIRECCION DE DIOS

Oh Padre de Nuestro Señor Jesucristo, sea a Ti toda la honra, toda la gloria y la majestad, porque tuyo es el poder, las riquezas, la plenitud y todo cuanto existe, visible e invisible. Clamo a Ti en busca de dirección y sabiduría para actuar conforme a tu Santa Voluntad y sea manifiesto tu poder en mí, el cual según tu palabra operó en Cristo y actúa también en mí; por medio de la gracia en Cristo Jesús, por tu propio amor y su misericordia para con nosotros, dado que por nuestros propios méritos no merecemos nada, porque nuestra tendencia es hacer el mal y Tú nos rescataste y pagaste el precio de nuestra maldad por medio de Cristo en la cruz del Calvario. Santo, Santo, Santo eres mi Dios, Tu eres mi fortaleza, mi Protector, mi Sanador y me has llamado a ser tu hijo mediante la redención de tu hijo Jesucristo; para gloria y honra de tu Deidad, gracias a ti Padre por ese amor infinito. Tú eres el mismo ayer, hoy y siempre, eres el Padre de Abraham, de Isaac y Jacob y también eres mi Dios, las promesas que les hicisteis a ellos las mantienes vigentes ahora y disponibles para todos los que hacen tu voluntad.

En Cristo Jesús te pido perdón por mi incredulidad, mi faltas contra Ti y contra lo que Tú has establecido; Tú conoces lo más profundo de mi ser, mis pensamientos, mis deseos, mis ansiedades, mis debilidades y no hay nada de mí que este oculto ante Tí. Le entrego mi vida, mi matrimonio, mis hijos, mi trabajo a Cristo nuestro Señor para que tome el control de cada situación y quite todo aquello que no Te agrada y que no contribuye a nuestra edificación en tu conocimiento y en tu verdad.

Te pido de acuerdo a tu palabra, fe, sabiduría, y descernimiento de tu palabra para hacer las cosas que son conforme al propósito que tienes para mi vida, así como, disfrutar de las bendiciones y promesas que tu establecisteis desde el principio de la creación, cuando le dijo a Adán y Eva: creced y fructificados y la promesa a Abraham, en que en él serían benditas todas las naciones; además por Tú misericordia y gracia fuimos liberados de nuestros pecados, faltas y enfermedades para Tu gloria y honra en Cristo Jesús, y sepamos estar sujetos a tu soberanía, siendo siervos temerosos y sometidos a Tú autoridad. Todo esto sea según tu voluntad!


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