NUESTROS PROBLEMAS EN PERSPECTIVA
¿Tiene
usted algún problema o ha tenido algún problema difícil de resolver o asimilar?
O dicho de otra manera, ¿Quién no ha tenido problemas o dificultades en esta
vida? Los hay de diversos tamaños, colores, sabores, con diferentes rangos de
dificultades, etc. Los hay como personas hay en el mundo y todos de una u otra
manera nos afectan, directa o indirectamente, restando gozo, bienestar, salud,
paz, etc. a nuestras vidas y estrujando a nuestro espíritu y en muchos casos
perdiendo el sentido a nuestra existencia en este mundo.
Dentro
de los problemas más comunes tenemos: De salud, emocionales, familiares, de
pareja, de relaciones interpersonales, de aceptación personal, de trabajo, económicos,
sociales, políticos, religiosos, etc. Pero cuál es nuestra actitud a la hora de
enfrentarlos y hacia donde podemos dirigirnos, o hacia quien podemos recurrir
para encontrar la mejor solución. Buscar una solución no es lo mismo que
encontrar la mejor solución; y dónde encontramos esa solución que nos dé la
paz, la salud y el bienestar que todos buscamos? únicamente por medio de
Jesucristo, a través de la palabra de Dios y en el poder del Espíritu Santo,
cualquiera diría que suena bonito pero que no es práctico, como escuche en una
ocasión a un predicador –es muy fácil hablar de prosperidad cuando se tiene
dinero y recursos, o hablar de sanidad cuando no se está enfermo, pero cuando
se está en banca rota sin los recursos para hacerle frente a las necesidades
básicas de alimento, vestido y donde vivir, o cuando hay deudas que debemos
pagar, así como, cuando se está enfermo en un estado de gravedad, no vemos la
salida por ningún lado, ni vemos un rayo de luz por donde escapar de la
problemática que estamos viviendo. Pero la realidad es de que si queremos
soluciones permanentes a los grandes retos que se nos presentan es por medio
del Creador de todo cuanto existe.
Podremos
tener soluciones temporales a muchos de los problemas que se nos presentan a
través de la tecnología, de las finanzas, de la sicología, de la sociología, de
la medicina, etc., pero sin la mano de Dios no tendremos profundidad al sacar
los problemas de nuestra vida. No es que esté en contra de las diferentes
disciplinas del saber humano, porque también Dios da las capacidades y talentos
a los profesionales para que hagan el bien a las personas. Pero la solución
permanente, el atacar la raíz del problema, solo se logra con el favor de
Nuestro creador, mediante la gracia de Cristo Jesús y el poder de Espíritu
Santo. Como decía un amigo -si necesita una solución, pregúntale al que sabe, y
aquí, el que sabe corregir todos nuestros problemas es quien nos creó y nos
puso en este mundo y conoce como funcionamos ante las diversas situaciones, a
El es a quien debemos recurrir en todo momento y sobre todo cuando más oscuro se
presente el panorama.
Ahora
en tema es como está nuestra relación con nuestro Creador, dónde está puesta
nuestra confianza, a quien le creemos, tenemos una fe verdadera como creyentes
o solamente una fe confesional, donde nos declaramos cristianos, pero no
tenemos plenas convicciones de lo que Dios es y de lo que El dice que es, así
como en la obra redentora de Cristo, en el poder de su Espíritu Santo y en su
palabra que es viva y eficaz. El asunto es sobre que está cimentada nuestra fe
y nuestras convicciones.
Veamos
que dice la biblia de quien es Dios:
“Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó
la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese
habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro.” ISAÍAS 45:18 RVR1960
“Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos,
extendieron los cielos, y a todo su ejército mandé.”
“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros
caminos mis caminos, dijo Jehová.”
Realmente creemos de corazón en ese Dios
todo poderoso, omnipotente y omnipresente, que tiene control de todo cuanto
existe visible e invisible, o nos quedamos con una débil premisa de que El no
se ocupa de nosotros o de que nuestros problemas no los puede resolver.
Agreguémosle a lo anterior quien es
Jesucristo y cuál es su poder:
“Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las
que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean
principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.” COLOSENSES 1:15-16 RVR1960
“Y Jesús se
acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la
tierra.”
MATEO 28:18
RVR1960
“sobre todo principado y autoridad y poder y
señorío, y sobre todo nombre que
se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero;” EFECIOS
1:21 RVR1960
“No me elegisteis vosotros a mí,
sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis
fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en
mi nombre, él os lo dé. ”S.JUAN 15:16 RVR1960
Y que nos dice la palabra sobre el poder del
Espíritu Santo:
“Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la
carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es
contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que
quisiereis.”
“No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo
todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal.” 1 TESALONICENSES 5:19-22 RVR1960
Le pido que, por
medio del Espíritu y con el poder que procede de sus gloriosas riquezas, los
fortalezca a ustedes en lo íntimo de su ser, para que por fe Cristo habite en
sus corazones. EFECIOS 3:16-17 | NVI |
En cambio, el fruto
del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad,
humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. GALATAS 5:22-23 | NVI
Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son
hijos de Dios. ROMANOS 8:14 | NVI |
Y ustedes no
recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu
que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡Abba! ¡Padre!» ROMANOS 8:15 |
NVI |
Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a
ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros
con gemidos que no pueden expresarse con palabras.
La clave está en presentar nuestras peticiones delante del Padre, aceptando
su soberanía sobre nuestras vidas y reconociendo por medio de Cristo nuestras
debilidades, nuestras limitaciones, nuestros pecados, nuestra soberbia y dureza
de corazón, mediante de la oración con suplica y ruego, pidiendo perdón por
nuestros errores y la guía de su Espíritu Santo, para entender el propósito y su
voluntad en nuestra vida, con acción de gracias, dándole la honra y la gloria
al Padre a través de Jesucristo.
Por tanto, no permitas que los problemas te roben la paz y te nublen la
esperanza que hay en Cristo y en las promesas dadas en su palabra; El Padre
tiene la respuesta perfecta para suplir nuestras necesidades, la cual es
conforme a su voluntad, en su tiempo y según su propósito. No te preocupes
tanto por la forma en que Dios responderá, ni te desgastes tratando de darle
solución al problema, solamente ten fe en que El lo hará.
J.
Rodrigo Campos Delgado
Noviembre
2017